Aprende a cocinar con los niños en casa

Los niños deben aprender a cocinar. Al fin y al cabo, es una habilidad básica para la vida y sentirse cómodo en la cocina es algo muy saludable. Si tienes niños muy pequeños, permitirles que te ayuden a cocinar podría ser un gran motivo de orgullo. Los niños pueden aprender lo que significa cuidarse a sí mismos y a los demás asumiendo responsabilidades e imitando la vida de los expertos que les rodean.

 

COCINANDO CON LOS NIÑOS

 

Hay muchas buenas razones para motivar a los niños a estar en la cocina a todas las edades. Según los pediatras, hacer que los niños cocinen es una actividad tan importante como divertida que se convierte en un excelente estímulo y en una oportunidad de desarrollo. Además, cocinar con los niños se convierte en un momento importante también para los mayores, porque representa una oportunidad de recuperar el entusiasmo en la rutina doméstica diaria y de hacer algo agradable con sus niños.

 

No todo el mundo sabe que el gusto de los niños comienza a desarrollarse en los primeros años de vida, por lo que proponer a tus pequeños actividades en la cocina con rodillos y cacerolas les ayudará a abrirse a nuevos horizontes culinarios y sabores que descubrir cada día.

 

Cuando los niños preparen un plato con sus propias manos, les resultará más placentero saborearlo e incluso puede que se decidan a probar algo de lo que no querían saber hasta entonces. También es importante entender que conocer los alimentos desde un punto de vista nutricional y sensorial es el primer gran paso hacia unos hábitos alimentarios saludables.

 

COCINAR CON LOS NIÑOS ES BUENO PARA TI

 

Todos los niños consideran que la cocina es un lugar mágico donde los ingredientes se transforman en fantásticos platos de pasta, tartas de chocolates caseras y donde todo es realmente posible. ¿Qué puede ser mágico que una masa de pizza que puede subir y transformarse en una sabrosa sartén de pizza fibrosa?

 

La harina, los huevos, la mantequilla y la leche por sí solos nunca inspiran mucho entusiasmo, pero una vez que se conviertan en deliciosas galletas tendrán un efecto totalmente diferente. Para los niños, de hecho, crear algo a partir de la materia prima, amasar y dar forma a algo que luego también puedan comer es una actividad extremadamente gratificante y, por esta razón, es importante que los mayores permitan a los niños dar espacio a su imaginación, dejándoles libertad para cometer errores. Los accidentes en el camino les ayudarán a pensar e idear una solución, a la vez que estimularán su creatividad y su capacidad para enfrentarse a los miedos generados por los errores. Esta extraordinaria habilidad contribuirá a que los niños tengan más confianza en sí mismos al superar el miedo a cometer errores.

 

Hacer que los niños cocinen significa favorecer su camino natural en la búsqueda de la autonomía. De hecho, afrontan de forma activa la transición de ser alimentados pasivamente a preparar algo para sí mismo y también para los demás, con importantes beneficios para su autoestima y la gestión de las relaciones humanas.

 

UNA GRAN OPORTUNIDA DE CRECIMIENTO

 

Hacer un pastel de manzana para el Día del Padre o ayudar a mamá a lavar las judías verdes crea un clima favorable de confianza e interacción entre el adulto y el niño, basándose en un ambiente sereno y relajado. En estos momentos puedes crear situaciones de diálogo y confianza. De este modo, cocinar juntos puede ser un momento de confrontación serena y una oportunidad única para enriquecer el lenguaje de los niños, que, intrigados por la novedad, podrán aprender mucho más rápido y fácilmente.

 

APRENDER EN LA COCINA CON LOS NIÑOS

 

Cocinar juntos y aprender cómo se preparan los platos ayuda a los niños a ser menos temerosos de la comida y les da ganas de probar y desarrollar la curiosidad por los distintos ingredientes utilizados. Esto se convierte en la base fundamental para adquirir la conciencia que lleva a los hábitos alimentarios correctos.

 

Cocinar juntos también puede convertirse en una excelente forma de transmitir lecciones de sostenibilidad a los niños. De hecho, esto puede convertirse en una oportunidad para enseñar a respetar los recursos alimentarios, el medio ambiente y la ecología. El agua, los alimentos y la energía son bienes preciosos que no deben desperdiciarse y son importantes en la vida cotidiana.

 

 

MERCADO DE JUEGOS PARA NIÑOS

 

 

La cocina y los alimentos pueden ser la inspiración ideal para realizar juntos algunas actividades divertidas, como el Juego de actividades para niños dedicadas al mercado y a todo lo que se puede comprar.

 

Empieza por coger una cartulina blanca y dibujar una tabla con los distintos meses reagrupados por estaciones. A continuación, dibuja las distintas verduras y frutas de la temporada y recórtalas. Cada vez que te encuentres una fruta de temporada en el mercado, pégala en la tabla y pruébala preparando algo. ¿Es la hora de las naranjas? Prepara una fantástica ensalada de naranjas y cebollas. ¿Han llegado las alcachofas al mercado? Se pueden preparar alcachofas con los niños. Tómate un poco de tiempo para ir al mercado con tus hijos, si tienes un huerto trata de cultivar algo en casa.

 

En el mercado, charle con los vendedores y deje que los niños observen de cerca las frutas y verduras de los puestos, enséñeles a reconocer las distintas frutas y diviértanse juntos comprando de forma

 

RECETAS PARA HASER CON LOS NIÑOS

 

Pero, ¿Qué se puede hacer con niños? Ya sea para la Merienda, la Comida o la Cena, aquí tienes dos ideas divertidas de recetas para hacer con los niños.

 

MINITRUFAS DE COLORES

 

Esta es una receta sin hornear de deliciosas bolitas de trufa para comer juntos como merienda o después de la cena con la familia entera. Los niños estarán orgullosos de mostrar lo que han podido preparar a su padre y a otros integrantes de la familia. Además, esta sabrosa receta te permitirá aprovechar todos esos trocitos de galletas que se quedan siempre en el fondo de la caja o del tarro de galletas.

 

Ingredientes

 

160 g de galletas secas
110 g de queso Mascarpone
70 g de la mantequilla
130 g de Azúcar glasé
4 cucharadas de Queso Ricota
75 g de chocolate
granos de azúcar de colores

 

Procedimiento.

 

1.Triturar las galletas reduciéndolas casi a un polvo como la harina, si se tiene en casa se puede recurrir al uso de una minipimer. Si no lo tienes puedes ponerlos en un paño de cocina y luego aplastarlos con un rodillo.
2.En un bol mezclar el queso mascarpone y la mantequilla, mezclándolos bien hasta conseguir una mezcla homogénea, añadir el azúcar glas y el queso ricotta continuando la mezcla.
3.Trabajar la mezcla durante 15 minutos dándole vueltas a mano con una cuchara de madera.
4.Añadir el cacao y las galletas secas desmenuzadas. La mezcla debe volverse densa.
5. Toma una cucharadita de masa y crea una pequeña bola con las manos.
6.Después de crear muchas bolas, pásalas sobre los granos de azúcar de colores en un plato plano.
7.Coloca las bolitas en una bandeja para pasteles y luego déjalas reposar en la nevera durante un par de horas para que la masa se endurezca.
8.Servir a temperatura ambiente junto con un vaso de zumo de frutas.

 

EL DONUT DE MAMA

 

¿Cuál es la merienda casera más clásica de todas las madres? El donut, por supuesto. De hecho, esta tarta es una merienda rápida de preparar y los niños pueden ayudarte en las distintas fases. Puedes dárselo a los niños para que lo lleven al colegio como merienda para el recreo o utilizarlo para un sabroso desayuno dominical con toda la familia. Advertencia: ¡empapado en leche es delicioso!

 

INGREDIENTE

 

360 g de harina
1 vaso de 200 ml de Aceite de Girasol
1 vaso de 300 g de azúcar
un vaso de leche
1 sobre de levadura en polvo
4 yemas de huevo
ralladura de limón (o un pequeño frasco de saborizante)

 

Procedimiento

 

Puedes preparar este bocadillo rápidamente con un procesador de alimentos o una batidora planetaria echando los ingredientes poco a poco. Si no tienes estos utensilios en casa, siempre puedes amasar a mano en un bol grande.

 

1. Batir los huevos con el azúcar para crear una mezcla espumosa y sin granos.
2. Añadir el aceite sin dejar de mezclar.
3. Añadir la harina una cucharada Y la vez.
4. Disolver la levadura en medio vaso de leche y añadirla muy lentamente.
5. Si la masa es demasiado espesa Y dura se puede añadir medio vaso de leche. Si la masa está lisa y suave, ya está lista para ser Horneada.
6. Encienda el horno a 180° y llévelo a temperatura.
7. Verter la mezcla en un molde para hornear con un orificio en el centro después de haberlo engrasado y enharinado. Una alternativa es usar papel para hornear.
8. Es posible hacer el donut bicolor vertiendo sólo la mitad de la masa en el molde. La otra mitad de la batidora se convertirá en la parte del cacao, sólo hay que agregar 5 cucharadas de cacao sin azúcar y mezclar bien. Cuando la masa esté negra viértela sobre la blanca en el molde. Si se producen burbujas de aire, se puede golpear ligeramente el molde sobre la mesa.
9. Si a tus hijos les gusta que el donut tenga una corteza crujiente por encima, basta con espolvorear un par de cucharadas de azúcar sobre la superficie de la masa.
10. Hornea el donut durante 40 minutos.
11. Deje que se enfríe y recuerde que si se corta el donut cuando todavía está demasiado caliente, entonces el donut se desmoronará.